miércoles, 21 de mayo de 2014

¿QUÉ MÉTODO ELEGIR? ¿CÓMO APRENDEN LOS NIÑOS?




Mgr. Beatriz Reyes Oribe

La palabra ‘método’ significa camino y un camino debe estar orientado a llegar a destino. Suele pasar que una determinada ruta nos atrae por los paisajes que la rodean pero no nos lleva a donde queremos llegar o no nos lleva en el tiempo necesario.
A partir de Descartes, filósofo racionalista francés, se instaló en la ciencia y la filosofía la idea de que hay un método único que puede ser válido, el que sigue un modelo matemático. Como esto es imposible, muchos saberes y disciplinas  quedaron ‘fuera’ de la órbita considerada científica.
En realidad, el método de un saber debe adecuarse a lo que se estudia, a su objeto (lo estudiado). Y habrá tantos métodos como objetos. Por ejemplo, no es lo mismo estudiar seres vivientes que entes matemáticos, y en cada caso necesitaré adecuar el método a la realidad y a la perspectiva estudiada. De lo contrario, me pondré en una posición reduccionista del saber y extrapolaré un procedimiento válido en un determinado ámbito, a otro en que no lo es. El resultado será la imposibilidad de conocer realmente lo estudiado.
Si bien esta mentalidad afectó sobre todo a las ciencias, puede decirse que también en el caso de los pedagogos se produjo un fenómeno semejante: el método que resultó valido en algunos casos se extrapoló a todos. De ahí la tendencia a la uniformidad de los métodos de enseñanza: cuando aparece uno nuevo que tiene éxito dentro de ciertos parámetros, surge la pretensión de universalizarlo.
En el caso de la educación nos encontramos frente a un tipo particular de método. No se trata de cómo aprende el ser humano o de cómo conoce, por lo menos no de esto solamente, sino de cómo enseñar a otro a hacerse de determinado contenido teórico o habilidad práctica. Entonces, nos damos cuenta en seguida, de que un método para enseñar debe respetar el modo de conocer de las personas. Para enseñar tengo que contar con el modo de aprender del otro.
En esto hay que tener cuidado. El niño es un ser humano que aprende fundamentalmente como tal. Es decir, es una persona, un sujeto humano corpóreo-espiritual. Tiene sí, ciertas características propias de la edad, pero no se distingue esencialmente del adulto. De ahí se sigue que el mundo del niño no será esencialmente distinto del nuestro y podremos establecer una comunicación. Ciertos pedagogos nos hacen creer que solamente los especialistas entienden a los niños y son los únicos que pueden enseñarles con algún método novedoso, que incluye el alejar al niño de sus padres y hacerlo vivir en un artificial universo infantil. El niño es, igual que nosotros, un ser que posee capacidades intelectuales, volitivas, afectivas y motrices. Y es también un ser sociable capaz de comunicarse, de adquirir un lenguaje representativo y expresivo. Por esto, el niño, en la mayoría de los casos, necesita primeramente sus padres, su familia, su entorno natural y comunitario, no un especialista. Aunque el cerebro del niño se esté desarrollando todavía, su capacidad cognitiva y volitiva no dependen solamente del cerebro: la razón y la voluntad son capacidades espirituales, no biológicas[1].
Al mismo tiempo, nuestros niños son sujetos individuales con predisposiciones y tendencias personales. No son una pizarra vacía frente al docente porque, como ser inteligente, el niño aprende y viene aprendiendo desde que nace (o antes). Tampoco es un ser que produzca o construya su conocimiento o su mundo, porque no es posible conocer verdaderamente salvo lo real. Entonces, necesita un docente que lo conecte correctamente con la realidad y pueda nutrir su inteligencia respetando, a la vez, su individualidad y la objetividad de lo que va a ser conocido o aprendido. Esto significa que, aunque hagamos homeschooling, debemos saber que el niño necesita quien le enseñe. En este caso, los padres. Recuerdo esta importante cuestión porque, al defender la educación en el hogar, a veces usamos argumentos fácilmente rebatibles, como “la autonomía del niño” o “aprendizaje autónomo”. Nadie nace sabiendo, y nadie aprende sin ‘maestro’, o mejor, docente. Maestro es aquel que conduce el aprendizaje. En este caso, nosotros, los papás. Pero también, maestro es aquel que sabe (posee la ciencia o el arte) la materia que enseña. En este caso, igual que sucede con los docentes de escuelas formales, necesitamos conectar a los chicos con autoridades en la temática estudiada a través de buenos libros, buenos videos, clases en algún instituto de danza, de música, etc.[2] Ni nosotros ni los así llamados maestros de escuela, somos tales en el sentido total del término. De ahí la importancia de los libros vivos, de los cursos virtuales o los libros hechos por científicos[3], de los encuentros, etc. Sobre todo, los niños mayores y los de secundario se beneficiarán con escuchar o leer a los que realmente saben.
En definitiva, ningún método hace magia, ni es una receta que, si seguimos al pie de la letra, tendremos resultados exitosos. Ningún método reemplaza al educador, o sea, a nosotros. Todo esto indica que para elegir un método tenemos que considerar su valor y su alcance o sus límites, tomándolo en sí mismo; o sea, entender bien dicho método, sus objetivos, los resultados, testimonios, etc. Pero también conocer bien a nuestros hijos para ver si es el más apropiado en concreto. Enamorarse del método es el mejor modo de no ir a ninguna parte.
Además, puede ser que un método sea mejor para ciertas áreas que para otras. Por ejemplo, los “libros vivos” son ideales para aprender literatura ya desde la infancia. Pero los libros de texto y de ejercicios son muy útiles para otras áreas, como matemática, física, etc. No es posible aprender toda la matemática a partir de la vida cotidiana o de lo que algunos llaman las “situaciones problemáticas”.  En cualquier caso habrá que tener presentes los objetivos a largo y mediano plazo que hemos puesto a nuestro homeschooling, y el fin último de la educación, que es el hombre cultivado en las virtudes intelectuales y morales.
Peligros de algunas modas pedagógicas:
Aunque educar en casa a los hijos aminora muchas de las falencias de cualquier método, por el simple hecho de que la educación es personalizada, no tenemos que minimizar los problemas que ciertas pedagogías presentan.
Existe una tendencia en el “universo pedagógico” que es la de incluir un ítem titulado: “haciendo se aprende”. Esto es correcto si se trata de un saber práctico o que requiere ejercitar. Pero no podemos aceptar que todo lo que enseñamos se aprenda “haciendo”. Existen un sinnúmero de temas que no podemos “practicar” ni ejercitar, o que no se reducen a una actividad, y que son esenciales en la educación. Es probable que sean también los más difíciles de evaluar. Ya que somos padres-maestros, que tenemos el tiempo y la relación personal con nuestros hijos, tenemos que dejar que simplemente contemplen, que disfruten de ciertos temas aunque no sea posible saber de manera esquematizada qué aprendieron. ¿Cuánto tiempo tiene que pasar leyendo o mirando paisajes o viajando, para que se produzca una buena descripción o una narración? Depende de cada persona. Habrá que sembrar y esperar. Algo parecido sucede con la oración y la piedad. En realidad, eso que no podemos evaluar, eso que no podemos medir, es precisamente lo que constituye el fin  de la educación: la persona educada, perfeccionada por virtudes intelectuales y morales.
El otro peligro en las tendencias pedagógicas actuales, que está muy conectado con el activismo que señalamos antes, lo constituye el constructivismo. Se trata de un movimiento pluriforme, pero cuyas ramas confluyen en una mentalidad común: el hombre crea o construye su mundo; ya no se trata  de descubrir el misterio de la naturaleza, de encontrar y aceptar un orden creado por Dios, de beber en la fuente de la cultura y la tradición, sino de producir algo nuevo, y no en el ámbito estético de la plástica o la literatura, sino en el de la ciencia. El constructivismo supone una mentalidad anti creacionista. Parte de una visión del mundo y del aprendizaje incompatible con una cultura cristiana. (No hablo del conductismo porque está tan pasado de moda, que es difícil que tengamos que preocuparnos). Además, el constructivismo, por su pretensión de raíz evolucionista de que el niño reinvente lo ya inventado en la historia de la humanidad[4] (el lenguaje, la matemática, etc.), retrasa el aprendizaje al no conectar al alumno con la cultura y la tradición. Entonces, en lugar de que el aprendiz sea un enano en hombros de gigantes, lo dejan pigmeo y en la isla de Robinson Crusoe.
Por mi experiencia, el constructivismo es una tendencia muy presente en los ámbitos pedagógicos latinoamericanos y, como no tenemos material ni textos en español de algunos de los métodos que se desarrollaron en el capítulo anterior, los homeschoolers latinoamericanos corremos el peligro de tomar el material que circula para las escuelas, el cual sigue la perspectiva constructivista dominante[5]. Es fundamental hallar buen material o generarlo.
Dentro de las modas pedagógicas que nos pueden afectar, aunque hagamos homeschooling, es la de la psicogénesis de la lecto-escritura. Si bien no se trata de un método para aprender a leer y escribir, se usa como tal y con pésimos resultados. Los que lo aplican confunden el proceso por el cual el hombre creó la escritura con el proceso de aprendizaje de cada persona. En Argentina se empezó a aplicar en los años ’80 y tenemos cada vez más analfabetos funcionales.
Para orientarse frente a los métodos de enseñanza elemental: leer y escribir, números naturales, etc., es importante tener presentes algunas distinciones importantes:
ü  Hablar una lengua, leer lo escrito en dicha lengua y escribir son procesos diferentes.
ü  La génesis histórica de una lengua no coincide con el aprendizaje de la misma por parte del nativo, ni tampoco del que la toma de segunda lengua. Los individuos no reproducimos la evolución de la humanidad. Los que esto afirman, parten de una postura evolucionista, que deberían demostrar.
ü  Tanto el español como el inglés son idiomas alfabéticos, no ideográficos: los signos utilizados representan sonidos, no cosas. Por eso no conviene exagerar con los diccionarios de figuras. Eso es bueno para aprender a hablar una segunda lengua, no para escribir la lengua materna. Leer y escribir el español o el inglés supone decodificar un código alfabético y aprender a usarlo significativamente. No es sólo un tema motriz, ni se trata de asociar el “dibujo de una palabra” con el “dibujo de una cosa”. Se trata de aprender un código, no palabras. El vocabulario que se adquiere en este último caso es muy limitado. El que aprende el código alfabético se abre a la riqueza del lenguaje.
ü  El hombre al conocer tiene en su mente una imagen sensorial y un concepto de las cosas conocidas; mientras que la palabra imaginada, hablada y luego escrita, resulta la expresión del concepto.  Si lo queremos esquematizar, diremos que primero está la cosa, por ejemplo, un perro, luego la imagen de este perrito y el concepto de perro (que me permite ‘reconocer’ como perro a cualquier otro), y después la palabra ‘perro’, ‘dog’, ‘Hund’, etc. Esta palabra hablada representa el concepto de perro, no al perro directamente.
ü  El niño, como ya dijimos, es un ser racional, y por tanto tiene conceptos abstractos, como el de ‘mamá’, antes de hablar y, por supuesto, mucho antes de escribir. Es por eso que pregunta ¿qué es?, o ¿cómo se llama?
ü  Para aprender a leer son importantes las sílabas porque son las unidades que pronunciamos juntas. O sea, que usemos el método que usemos, el niño leerá si puede reconocer las sílabas completas.
ü  Respecto a la letra: enseñar la cursiva. La cursiva está ligada a la captación de la unidad de las palabras. Esto se pierde si se permite escribir solamente con imprenta mayúscula. Además es una habilidad cultural que vale la pena conservar aunque existan las computadoras (ordenadores).
ü  La ortografía: no esperar. Enseñar desde el principio que no todas las palabras se escriben como suenan; que existen las tildes; que respetar la ortografía permite rastrear el origen de la palabra, etc. Tener en cuenta que todo saber (teórico o práctico) es un hábito y como tal se forma y cultiva con la repetición.[6] En general, no corregir ortografía es un mal que afecta la enseñanza del español, ya que es un idioma que se presta a escribir como suena.
ü  Con respecto a los números, más allá de los juegos maravillosos que encontramos para entusiasmar a los chicos, hay que enseñar que el sistema numérico es posicional.
ü  Aprovechar la matemática para introducirlos en un hábito científico: la objetividad.

RECOMIENDO: CATURELLI, A., Filosofía cristiana de la educación, UNC, Córdoba 1981.
Recomiendo leer






[1] Desde un punto de vista biológico será más importante la buena nutrición y el estímulo físico-afectivo de los primeros años, que la estimulación “intelectual”.
[2] Precisamente, una de las causas del fracaso del secundario es que los docentes de dicho nivel se preparan más para la “docencia” que en la materia. Se vuelven meros tutores de aprendizaje y en esto no pueden competir con los padres y la educación en el hogar, que es personalizada.
[3] Ejemplos: los libros sobre Matemática escritos por Adrián Paenza en la colección “Ciencia que ladra” y otros de la misma colección –con reservas en algunos casos- , o los de Historia escritos A. Caponnetto, los cuentos tradicionales en su versión original, etc.
[4]  Los evolucionistas creen que la ontogénesis (evolución del individuo) reproduce la filogénesis (evolución de la humanidad).
[5] Se acaba de estrenar el film La educación prohibida, que presenta como novedad o alternativas educativas a escuelas pedagógicas vigentes y/o antiguas: Escuela Activa, Pestalozzi, constructivismo, Paulo Freire, etc. La película también trata el método Montessori y el Homeschooling. 
[6] En esto los conductistas sacaban ventaja, aunque su fin no fuese el hombre educado sino el hombre adaptado. Repetir genera hábitos. 

martes, 28 de enero de 2014

INDICE DEL PROYECTO DE TRADUCCIÓN DEL LIBRO “Catholic Home Schooling” de Mary Kay Clark


Sobre la Portada del libro Adrianita Sotelo
Sobre la Dra Mary Kay Clark - Adrianita Sotelo
Prólogo Guetty Colin
Prefacio - Guetty Colin
Introducción - Guetty Colin

1- Why Catholic Homeschooling?  Adriana Sotelo
2- What is Catholic Homeschooling?  Nany Pérez
3- Church Teachings on Marriage and Education. Liz Botello
4- Biblical Foundations of Home Schooling.  Gaby Aguilar
5- How to Beging Catholic Homes Education.  Karla Europa
6- Home Schooling in the Large Family.  Aline Ramírez
7- The Sacramental Life.  Effy de Lille
8- The Father’s Role in Homes Schooling. Mónica Montemayor
9- Discipline in the Caholic Home Schooling Family. Flor Montante
10-  Homes Management in the Catholic Home. María Isabel Rojas
11- Home Schooling in the Single Parent Family.   Beatriz Reyes Oribe
13- Homeschooling the Catholic LD Child.
14- The Socialization Issue.   Xhonane Olivas
15- Using Computer Technology.
16- Catholic Support Groups.  Vanessa Gómez
17- Home Schooling Laws, Regulations and Fantasies.
18- Responding to Authorities. Angélica Gamiño
19- Catholic Homeschooling in Our American Democracy. Yolanda Castañón.
20- The Future of Catholic Homeschooling. Claudia Salcido
Appendix A. Father Hardon on Catholic Home Schooling.
                      B.  Seton Home Study School.
                     E.  Catholic Home Schooling Organizations.

miércoles, 8 de enero de 2014

LOS CUENTOS DE HADAS TRADICIONALES EN LA EDUCACIÓN MORAL



Los contenidos éticos, sea como problemática, sea como enseñanza de valores, sea como promoción de virtudes, forman parte del curriculum del nivel inicial y primario. Con el fin de trabajar dichos contenidos han surgido propuestas donde se pretende aprovechar la capacidad reflexiva del niño para desarrollar programas de Filosofía, debates de ideas, elaboración de códigos de convivencia, etc.
No es ese el modo como se educó moralmente la humanidad por siglos. La educación ética, tanto de los niños como de los mismos adultos, rara vez consistía en un análisis científico de las cuestiones morales, sino más bien, en un aprender a distinguirlas, disfrutándolas a la vez, a través de diversas formas literarias. De un modo privilegiado, a través de los cuentos de hadas, pero también en otros relatos tradicionales, tales como mitos y leyendas. Asimismo, el teatro ha contribuido a dicha educación por su efecto catártico. Los cristianos, or su parte,  han contado con las parábolas del Divino Maestro: “Las parábolas de Cristo son pequeñas creaciones de belleza artística adaptadas humildemente al auditorio; de belleza secreta, contenida y modesta, que por su contenido  trascendental se elevan sobre todas las creaciones más complicadas del arte humano”, dice Castellani.
Esto no quiere decir que el niño, en tanto hombre, y por serlo, no sea capaz de reflexionar sobre aquellas cosas que le admiran, o que no haya que promover y guiar su potencial crítico y reflexivo. El punto es si esto se logra de manera artificial, es decir, produciendo “cuentos didácticos” y “actividades ad hoc”, que tienen siempre un fondo de irrealidad e inasibilidad mayor que el cuento de hadas más fantástico.
            Tradicionalmente, las historias con mayor “ética explícita” han sido...

                 [Si quieres seguir leyendo, puedes seguir este enlace]

ENSEÑANDO A NIÑOS QUE APRENDEN DIFERENTE

Este proyecto de traducción que organizó Xhonané Olivas, del blog FAMILIA CATÓLICA HOMESCHOOLER, tiene por fin la difusión del homeschooling católico en el medio hispanoamericano.

Mary Kay Clark, Catholic Homeschooling

Puedes bajar el texto directamente de Scribd

CAPÍTULO 12

ENSEÑANDO A NIÑOS QUE APRENDEN DIFERENTE[1]


Por Cathy Gould

La Sra. Cathy Gould es la especialista en enseñanza de discapacitados de Seton. Obtuvo su Licenciatura (B.A.) en Educación en la Universidad James Madison en 1977, y su Maestría (M.A.) en Educación con especialidad en problemas de aprendizaje y alteraciones emocionales en la Universidad George Mason en 1981. Cathy está plenamente certificada en la enseñanza de niños con dificultades de aprendizaje. Ha estado enseñando a niños con dificultades de aprendizaje y aconsejando a grupos de padres durante los últimos 16 años. Ha trabajado con las familias de Seton los pasados 8 años. Cathy es madre de tres pequeños niños.

Dificultades del aprendizaje (DA), Trastorno hiperactivo y Trastorno de déficit de atención (TDA) están relacionados con frecuencia con impedimentos ocultos. Identificar impedimentos educacionales tempranamente puede aliviar algunos problemas que se ven típicamente en niños con dificultades del aprendizaje, tales como baja autoestima, síndrome de fracaso y depresión.
Cuando los padres educan a sus hijos en casa, advierten en una edad temprana cuándo un niño no está progresando según los métodos tradicionales de enseñanza. Entonces, comienza la búsqueda para descubrir exactamente de qué modo diferente aprende el niño.
Exactamente, ¿qué es una dificultad del aprendizaje? Hay cuatro puntos que la mayoría de los profesionales aceptarán como verdaderos para todos los individuos con DA:
  1. El individuo con DA no aprende satisfactoriamente con métodos normales de enseñanza.
  2. La causa básica de su fracaso de aprendizaje no es una falta de inteligencia normal.
  3. La causa básica no es un problema psicológico.
  4. La causa básica no es un impedimento físico.
El Acta de Educación para Personas con Incapacidades (EE.UU.) define una Dificultad del Aprendizaje como un trastorno en uno o más de los procesos psicológicos básicos implicados en el entendimiento o uso del lenguaje, hablado o escrito, que puede manifestarse en una capacidad imperfecta de escuchar, pensar, hablar, leer, escribir, deletrear o realizar cálculos matemáticos. DA incluye impedimentos de percepción, disfunciones cerebrales mínimas, daño cerebral, dislexia y afasia del desarrollo. Estos términos no incluyen ninguna dificultad del aprendizaje que tiene su origen en problemas de vista, oído, ni motor, ni de retraso mental, ni de desventajas culturales ni económicas.

Identificando.
Al evaluar a un niño para determinar si existe una DA, los profesionales buscan una discrepancia entre el potencial del niño (o cociente intelectual) y su desempeño o logros.
Los niños con DA deben tener un cociente intelectual promedio o por encima del promedio. Debajo se listan las características que pueden tener individuos con DA. Pueden notarse incluso en niños menores de 10 años.
1.   Predominio mezclado y confusión direccional. Pasada la edad de 5 o 6 años, el niño todavía parece confuso acerca de cuándo usar su mano derecha y/o izquierda para escribir, tomar objetos y comer. Algunos niños pueden tener dificultades al cruzar la línea media del cuerpo, por ejemplo puede costarles mucho tomar un objeto que está a la izquierda de su cuerpo usando la mano derecha.
2.   Concepto pobre del tiempo. Ellos no tienen sentido interno del tiempo. Tienen dificultades para estar en un horario o para programar actividades. Un ejemplo de esto puede ser que cuando tú le das 10 minutos para jugar afuera, 10 minutos van y vienen. En 30 minutos, debes ir a buscar a tu hijo, que es totalmente inconsciente de la cantidad de tiempo que ha pasado.
3.   Poderes inusuales de observación. Nada escapa a su vista. Tienen mucha complicación filtrando las cosas innecesarias y enfocando en lo que es importante.
4.   Creatividad inusual. Son capaces de ver cosas de modo muy diferente de otras personas, y de resolver problemas de una manera única. Pueden ser muy mecánicos, separar cosas y eventualmente volver a ponerlas juntas. Frecuentemente estas personas pueden ser artistas muy dotados.
5.   Parecen ser “inadaptados y solitarios”. Son frecuentemente llamados “tontos” por los otros estudiantes; las maestras suelen llamarlos vagos; pueden no entender expresiones no verbales o bromas, y pueden tener dificultades para saber qué es un comportamiento adecuado.
6.   Problemas de recuperación mental. Ellos pueden saber la palabra “rojo”, y pueden saberla desde hace mucho tiempo, pero cuando tú les estás hablando en una conversación, de repente no pueden encontrar esa palabra en el repertorio de su vocabulario.
7.   Problemas de memoria. Muchos niños con DA tienen grandes problemas para memorizar la suma, la resta, la multiplicación y división. Incluso también pueden tener problemas para memorizar listas de información, como los nombres de los planetas o de los huesos.
8.   Inversiones. Mientras que es normal en niños pequeños, no debería continuar pasados los 10 años. Las inversiones son evidentes en la escritura de palabras y números. Las letras frecuentemente cambiadas son b y d, p y q; a veces los números como 3, 7 y 9 son escritos al revés; a veces 6 y 9 son invertidos.
9.   Problemas de motricidad fina. Esto puede verse en la letra temblorosa, inapropiada formación de letras, dificultad de organización del espacio en el papel, dificultad para espaciar letras y palabras, o dificultad para permanecer entre renglones.
10.Problemas de atención. Pueden tener dificultades para enfocarse en las tareas que están realizando, o pueden ser capaces de estar concentrados sólo muy cortos períodos de tiempo.
11.Secuenciación. Muchas de estas personas tienen dificultades para contar algo que les sucedió en la secuencia correcta. Pueden ir a una fiesta, y volver y contarte todo lo que pasó en la fiesta; sin embargo, la secuencia de eventos estará toda desordenada. También puede tener dificultades secuenciando la información que se les da. Consecuentemente, encontrarán difícil seguir instrucciones en orden. Pueden tener dificultad con problemas matemáticos que requieren pasos secuenciados.

Trastorno de Déficit de Atención.
En 1982, la Asociación de Psiquiatría Americana definió el Trastorno de Déficit de Atención como un trastorno biológico. Esa definición es la siguiente: El niño despliega, para su edad mental cronológica, signos de desarrollo inapropiados, falta de atención, impulsividad e hiperactividad.
En 1987, el nombre del trastorno fue cambiado de Trastorno de Déficit de Atención a Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad. Siguiendo al Dr. Craig Lidden, esto es una agrupación de características con raíces biológicas, tales como:
1. Baja reacción (“arousal”): Estas personas muestran somnolencia durante momentos que requieren atención. Pueden estar poco alertas, poco despiertos o inquietos.
2. Impulsividad.
3. Distracción.
4. Cortos períodos de atención.
5. Control pobre: Esto es una falla para evaluar críticamente su comportamiento, lo que generalmente hace que no estén prevenidos de las consecuencias de sus acciones.

Las características generales que parecen ser aceptadas por profesionales que trabajan con TDAH son:
1. Falta de atención.
2. Impulsividad.
3. Dificultad para postergar una satisfacción.
4. Hiperactividad.
5. Sobreexcitación emocional: Estas personas siente las cosas más intensamente que otras.

Por favor, recuerden que estos niños demostrarán estas características o comportamientos en una variedad de situaciones, durante un largo período de tiempo.

Materiales de aprendizaje.
Desarrollar un programa para un niño con DA o TDAH es un desafío único para los padres. Con el trabajo individual en homeschooling, muchos niños con DA o TDAH son capaces de usar un programa normal de su grado. Por supuesto, serán necesarias ciertas modificaciones. Otros niños podrían necesitar programas totalmente adaptados a sus necesidades. Pueden necesitar libros con capítulos más cortos, aunque básicamente el material sea del grado que le corresponde. Otros niños necesitan materiales con más dibujos y color. Otros pueden necesitar evaluarse más frecuentemente, incluso cada parte o cada pocas páginas, en vez de todo al final del capítulo.
Muchas compañías editoras tienen materiales que han sido específicamente diseñados para el aprendizaje de niños con discapacidad o con TDAH. Otras editoras han diseñado libros de textos “adaptadores” que pueden ser también apropiados.
Globe Publishers produce una serie de libros de texto para Ciencias, Historia Americana y Geografía. Steck-Vaughn publica una apropiada serie de Ciencia y Estudios sociales para el nivel elemental. Educators Publishig Service ofrece materiales de calidad en deletreo, vocabulario, fonética y artes primarias del lenguaje en general. Ninguno de estos son católicos, pero raramente son anticatólicos o anti familia, sin embargo los padres deben asegurarse de leer los libros antes de dárselos a los niños.
Las preguntas que deben hacerse cuando están buscando material para su hijo son: cuál es el estilo básico de aprendizaje de tu hijo y cuál es el estilo de enseñanza del material. Por ejemplo, si tu hijo es un aprendiz auditivo, el o ella irán bien con una aproximación a través de canciones a la fonética, mientras que si tu niño es un aprendiz visual, esa forma, no importa que fascinante pueda ser, no funcionaría para él.
Hay algunos puntos clave a considerar cuando estás creando un programa para tu hijo. El aspecto más importante a tener en cuenta son las fortalezas y debilidades de tu hijo. Puedes desarrollar un programa basado en las fortalezas de tu hijo, y usando esas fortalezas, puedes reforzar las áreas más débiles.
Si tu niño tiene una debilidad particular, lo más importante que hay que hacer es encontrar la forma de tratar con el material satisfactoriamente. Por ejemplo, si tienes un niño que tiene problemas de memoria con la matemática, trabaja en la memorización de las operaciones usando una variedad de otros materiales, tales como trabajos prácticos. Al mismo tiempo, puedes tomar unos pocos minutos cada día y enseñarle otros conceptos matemáticos, tales como tiempo o medidas.
Si tu hijo no sabe las operaciones de multiplicación (tablas), pero le estás dejando llegar a los números de tres dígitos en problemas de multiplicación de tres dígitos usando una calculadora, como por ejemplo 324 x 436, en vez de hacer que marque cada número completo y multiplique, haz que el niño haga el problema paso a paso, de tal manera que él está prácticamente multiplicando como lo haría en el papel. La única razón por la que necesita una calculadora es por las operaciones de multiplicación básicas. Cuando tu niño aprenda las multiplicaciones, todavía será capaz de realizar ese tipo particular de problemas de multiplicación. Si tú le dejas marcar el número de tres dígitos entero, él no está aprendiendo cómo multiplicar esos números manualmente.

Problemas de memoria.
Para niños que tienen problemas de memoria, una buena técnica es desarrollar un sistema de tarjetas de apoyo. Compra tarjetas de índice con espiral que son de 5 x 8 o 4 x 6, o puedes hacer agujeros en tarjetas de índice individuales y sujetarlas con un aro de cuaderno. Presentada la lección, haz que tu hijo la repita con sus propias palabras. Mientras la repite, escribe los puntos clave en un papel o pizarra, y codifica con color las diferentes partes de lo que sea que estén trabajando. Por ejemplo, cuando se presente la multiplicación de tres dígitos con el problema 324 x 436, codifica el “6” en un color, usa flechas dibujadas con el mismo color para indicar qué multiplicar (6 x 4, 6 x 2, 6 x 3), y usa el mismo color para escribir las direcciones de esos pasos. Luego, escribe el “3” en otro color y dibuja flechas usando el mismo color para designar qué multiplicar (3 x 4, 3 x 2, 3 x 3). Escribe todas las instrucciones pertenecientes al “3” en el mismo color. Utiliza el mismo proceso para multiplicar el “4”. Recuerda escribir el signo de adición en un color distinto.
En problemas de división, haz que tu hijo use lápices de color para las diferentes operaciones. Así, el resultado de la división será de un color, el de la multiplicación en otro color, el de la resta en un tercer color. Las palabras que digan qué hacer en cada paso deben corresponder con cada color. Puedes usar este sistema para matemáticas, deletreo de palabras, gramática, o cualquier otro tema. Algunos padres utilizan tarjetas de apuntes en Ciencia o Historia, para ayudar a los niños a memorizar listas de información.

Problemas de escritura.
La computadora es una ventaja valiosa para estudiantes con problemas de escritura y motricidad fina. Algunos estudiantes tienen problemas con la formación de las letras, o espaciar letras y palabras en el papel. La mayoría de los niños disfruta de trabajar en la computadora, y los que tienen problemas de motricidad fina encuentran que les ayuda a evitar algo que es una dificultad natural para ellos. La computadora posee grandes funciones; el modo de edición permite a los niños mover y reorganizar información sin tener que reescribirla. El corrector de palabras ayuda a los niños que tienen problemas de ortografía.
Una grabadora es otra ayuda para niños con problemas de tipo escritura-lenguaje. Algunos simplemente no pueden usar el papel y lápiz para escribir palabras en papel. Si les dices que te cuenten una historia, son maravillosamente creativos; pueden darte historias muy imaginativas, largas, profundas, con un vocabulario maravilloso. Sin embargo, pon un lápiz en sus manos y no lo podrán hacer. Para estos niños, darles una grabadora es una estupenda manera de sortear los sentimientos negativos asociados con la idea de tratar de escribir. Una vez que el niño dejó sus pensamientos en la grabadora, puede volver y escribir esos pensamientos en la computadora.

Estilos de aprendizaje.
Una de las cosas más importantes que debes tener en mente cuando diseñas un programa para tu niño con DA es cuál podrá ser su mejor estilo de aprendizaje. Por ejemplo, si un niño es principalmente un aprendiz auditivo, más que visual o táctil, él aprende mejor escuchando. Entonces, utiliza materiales con los cuales puedes hacer más enseñanza auditiva. La mayoría de las personas aprenden mejor con una presentación multimodal, combinando lo auditivo, lo visual y lo táctil.
Los niños con problemas de aprendizaje necesitan repetición. Sé repetitivo. Si un niño tiene problemas con las operaciones de multiplicación, vuelve una y otra vez sobre ello, unos pocos minutos cada día, quizás varias veces al día, usando diferentes técnicas. Utiliza tarjetas brillantes una vez, hojas de ejercicios otra, un juego la siguiente vez.
Cuando hablo sobre ser repetitivo, estoy también hablando de trabajar “en espiral”. Si algo ha sido presentado previamente en el año, y el niño ha mostrado dominio del tema, no lo abandones. Trata de incorporar esa información en lecciones futuras, tanto como parte de la lección así como de revisión. Por ejemplo, si has enseñado la suma, resta y multiplicación y ahora estás trabajando con la división, cada una de esas habilidades está incluida en la división. No necesitarías hacer realmente una revisión específica, entonces sigues adelante a fracciones, entonces podrías tener uno, dos o tres problemas al día que podrían considerarse repaso. No exageres los problemas de repaso; manténlos limitados a tres o cinco, dependiendo del tiempo de trabajo confortable para el niño.
Los niños con DA o TADH necesitan de estructura. Muchos de ellos, como se mencionó antes, no tienen concepto del tiempo, y generalmente necesitan tener un horario, y a veces también un cronómetro. Una de los beneficios del homeschooling es la habilidad de tener flexibilidad. Entonces cuando digo “estructura, estructura, estructura”, algunos padres harán muecas; sin embargo, eso es lo que los niños necesitan. Necesitan levantarse a la misma hora cada mañana, y tener la misma rutina durante la mañana. Deberían comenzar su trabajo escolar al mismo tiempo todos los días, y deberían saber que estudiarán las mismas materias primero, segundo y tercero.
Para el niño que tiene dificultad para mantenerse en una tarea por algún período de tiempo, podrías intentar cronometrar el rato. Encuentra el rango de trabajo cómodo para tu hijo. Si tu hijo realiza su tarea por siete minutos, entonces marca el cronómetro en siete minutos. Muchos niños necesitan un refuerzo concreto, entonces una cosa buena para hacer es armar un organigrama y cortar el día escolar en tiempos de siete minutos y pegar un sticker o estrella por cada siete minutos que tu niño se mantiene trabajando. Deja que el niño se levante al final de los siete minutos y pon un sticker en el organigrama, vuelve y comienza de nuevo. Generalmente, es suficiente con un pequeño corte para permitirle al niño comenzar de nuevo el trabajo sin haberse distraído mucho.
Incentiva a tu hijo para el éxito. Asegúrate de que tu niño entiende qué es lo que esperas. Cuando haces una presentación, haz que el niño repita con sus propias palabras un resumen de lo que él cree que se supone que debe saber. Si le das instrucciones, haz que el niño repita las instrucciones. Si el niño debe realizar problemas matemáticos, muéstrale un ejemplo, y luego haz que él haga uno mientras tú observas. Asegúrate que tu niño puede hacer bien independientemente la tarea que estás tratando de que realice.
Para un niño que tiene dificultad con la escritura, considera que realice la tarea oralmente. Eso hará que el trabajo sea completado y que tu hijo se sienta satisfecho, y tú estarás todavía recibiendo una respuesta a la materia dada. Si necesitas una respuesta escrita, puedes escribir lo que tu niño contesta.

Evaluando.
La evaluación puede ser una dificultad para los niños con necesidades especiales. Como padre homeschooler, puedes ser más flexible que un maestro en el aula. La evaluación puede realizarse con cintas de audio, de video, cantando o con representaciones teatrales. Utiliza cualquier manera que tú creas que mostrarán que el niño domina el tema.
Si estás en una situación en la que necesitas hacer un examen tradicional, tanto para enviar a tu escuela o porque realizas un home school que necesita de evaluaciones, adapta el ambiente de examen. No exijas límites de tiempo. Toma períodos cortos de evaluación en varios días.
Lee el examen y las preguntas a tu hijo, cuando lo que estás evaluado son las habilidades presentadas en el examen, y no su habilidad para leer y para interpretar qué es lo que se pregunta. Si es necesario, deja a tu niño que dé las respuestas oralmente, y luego escríbelas tú mismo.
Otra manera en que se puede cambiar el formato de la evaluación es cambiar el examen de una respuesta corta, o un “completar el espacio en blanco”, o un ensayo, a la respuesta múltiple (multiple choice). Muchas veces los niños se llevan bien con la respuesta múltiple; ven la respuesta, y la saben. Pero hay niños que no van bien con las respuestas múltiples porque son muchas opciones. Si tu niño es de esos, yo dejaría las opciones sólo en dos. Tal vez tu hijo vaya bien con un ensayo; deja que te cuente lo que ha aprendido en el capítulo. Encontrarás que verdaderamente te da más información que la que le pregunta el examen.
Hacer que tu hijo sea examinado privadamente por sus discapacidades de aprendizaje es muy caro; sin embargo, puedes querer estar dentro del sistema educativo. Sólo ten en mente, si quieres estar en el sistema escolar, que será una buena idea constatar con otras familias homeschoolers locales para ver cómo ha sido su experiencia al exponerse al sistema educativo. Algunos de los sistemas educativos del país creen que si tienes un niño discapacitado, ellos tienen el derecho a educarlos porque son profesionales. Entonces, si vas a proseguir con la evaluación, sólo asegúrate que has controlado con otros homeschoolers acerca de la filosofía de la escuela local acerca de la escolarización de niños con necesidades especiales.

Homeschooling.
Básicamente, hay muchas buenas razones por la que deberías educar en casa un niño con necesidades especiales. Las escuelas TRATAN de dar a tus hijos educación personalizada; tú PUEDES darle educación personalizada. Tú puedes llevar adelante un programa que está diseñado para las necesidades especiales de tu hijo, y tú puedes estar ahí, individualmente, para darle al niño la atención y la ayuda que necesita.
Hay muchos recursos disponibles para ti y para tu hijo. A veces puede ser una ventaja tener a tu hijo formalmente evaluado así puedes acceder a esos recursos. Algunos de esos recursos son libros de textos en audio para los ciegos. Algunos sistemas educativos permitirán a los niños presenciar clases especiales (resource classes) de lenguaje, o clases especiales para problemas de aprendizaje, si ellos están formalmente identificados de tener un problema de aprendizaje.
Hay algunas leyes que protegen a los niños con necesidades especiales, como la Ley Pública 94-142, y más recientemente la 504, que pueden hacer posible para los padres homeschoolers de hacer que su niño con necesidades especiales tome uno o dos servicios especiales en una escuela, tales como terapia ocupacional, terapia del habla, y clases especiales. Por supuesto, la decisión de hacer algún uso de la escuela pública debe ser abordada con cautela y oración.
El homeschooling libra a tu hijo de la presión de los pares. Muchas veces los niños en las escuelas son burlados y objeto de bromas porque no pueden seguir instrucciones o porque no siguen conversaciones. Generalmente se ven como socialmente diferentes. Sacando al niño de la escuela, serás capaz de darle una socialización más adecuada en otros contextos, como Boy Scouts, clubs 4-H, un coro, o lecciones de música.
Las investigaciones muestran que una proporción considerable de la delincuencia o crimen juvenil que se comete en América es realizada por niños con problemas de aprendizaje. La última cosa que necesitas para un niño que ya tiene problemas es que se vea envuelto en una situación de drogas. El uso de drogas ilegales  puede destruir al niño que tiene problemas de percepción y atención.
Tú podrías querer mantener un niño en casa para darle el incentivo de aprender. Los niños en situación escolar muchas veces adquieren un síndrome de fracaso, pero en casa puedes darle apoyos positivos y situaciones de aprendizaje exitoso.
Tu niño tiene necesidades especiales, y tú lo conoces mejor que nadie. Tú has invertido más que nadie en hacer que tu hijo sea exitoso y que se sienta bien consigo mismo. Tú tienes el amor y la paciencia para que sea exitoso. Podrá no ser el trabajo más fácil del mundo, pero tú puedes educar en casa a un niño con necesidades especiales. Y tu niño especial necesita el amor y la paciencia que solo tú, como padre, le puedes dar.







[1] Trad. Mariana Perotti de Rodríguez. Esta traducción forma parte del proyecto de Xhonané Olivas, http://familiacatolicahomeschooler.wordpress.com.