Estoy preparando fichas para estudiar las virtudes con niños.
Acá va la primera sobre la prudencia.
http://www.2shared.com/document/JspiHps4/PRUDENCIA.html
http://jump.fm/YDMVH
Homeschooling católico en Argentina Educación católica en el hogar
viernes, 8 de octubre de 2010
jueves, 7 de octubre de 2010
ROMANCE DEL ROSARIO: Leyenda de Fray Domingo
enviado por Luciana Yapur Budeguer
Cuenta una antigua leyenda
Vicente Galduf O.P.
Cuenta una antigua leyenda
que en el cielo, cierto día,
por los jardines de Dios
iba la Virgen María.
Ángeles, vírgenes, santos,
la servían a porfía,
ofreciéndole las flores
en gozosa algarabía,
las más variadas y hermosas
que aquel jardín producía.
Una a una las miraba
la Santa Virgen María,
mas, entre las flores,
en ninguna se placía
si no era con las rosas
que con su mano escogía.
Unas eran blancas, blancas,
como nieve al mediodía;
otras, rojas como púrpura;
otras, de oro y pedrería.
Un beso la Virgen Madre
en cada rosa ponía
y aquel beso las llenaba
de celestial ambrosía.
Con una aguja de oro
una a una las prendía
y era también de oro y plata
el hilo que las unía.
Al acabar las decenas
con lirios las dividía,
más blancos y más hermosos
que la luz de claro día.
Y así tejiendo, tejiendo
iba la Virgen María
la más hermosa guirnalda
que jamás visto se había.
Cuando la tuvo acabada
la Virgen se sonreía.
Entonces vino Jesús
para hacerle compañía
y al ver tan rica guirnalda
así a su Madre decía:
_¿Para quién , Señora, hacéis
corona de tal valía?
Y mirando hacia la tierra
la Virgen le respondía:
_En el mundo tengo un hijo
que me sirve cada día
que, por mí, lucha y trabaja
con gran ardor y porfía,
en desterrar de los hombres
una sutil herejía.
Es Domingo de Guzmán,
mi fiel paladín y guía,
que una orden ha fundado
que Yo quiero como mía.
Pero toda su labor
resulta nula o baldía
por la dura pertinacia
de una secta tan impía.
Por eso, para sus hijos
que me invocan cada día
he engarzado esta guirnalda
de rosas y pedrería.
Los lirios son padrenuestros,
las rosas avemarías,
y el perfume que contiene
de celestial ambrosía
gozo, dolor y esperanza
¡Serán Tu Vida y la Mía!
Y al pueblo fiel y cristiano
que en mi protección confía
ellos le enseñarán
a rezarle cada día,
con ella han de vencer
cualquier sutil herejía.
Y a quien con ella me invoque
en su postrer agonía,
a su lado estaré Yo,
para hacerle compañía
y coronarlo en el cielo
con esta guirnalda mía.
Vicente Galduf O.P.
viernes, 1 de octubre de 2010
ACTIVIDAD PARA FESTEJAR A SANTA TERESITA
Siguiendo la propuesta del Blog Familia Católica, hicimos las "cuentitas de sacrificios".
El original pueden verlo aquí.
Me pareció importante explicar a mi hija que la idea es ofrecer a Dios "cosas buenas", hechas lo mejor posible. Muchas obras buenas cuestan, pero no son buenas porque cuesten. Lo esencial es que debe ser un regalo, o sea algo bueno y bello. En eso también entra el arrepentimiento.
Pusimos ejemplos de cosas buenas y encontramos algunas que cuestan y otras que tienen que ver con talentos o con virtudes.
Ví su cara feliz cuando le dije que también podía ofrecer lo que más le gusta y sabe hacer.
Después se puede explicar que el sacrificio supone ofrecer algo que a uno le gusta y aprecia, aunque no lo tengamos más nosotros, y sea otro el que lo disfrute.
Y más adelante, que esto supone una comunión en el amor.
Pero hay que ir de a poco. Para que retengan lo esencial: que se ofrece lo bueno, y no se queden con que "cuesta".
No puedo dejar de recomendar la lectura de Josef Pieper y de Servais Pinckaers para profundizar y meditar sobre la virtud sin resabios kantianos o jansenistas.
Las obras de Pieper:
El ocio y la vida intelectual
Antología, Barcelona, Herder, 1984.
El descubrimiento de la realidad; Madrid, Rialp, 1974
Las virtudes fundamentales, Madrid, Rialp, 1980.
De Pinckaers:
Las fuentes de la moral cristiana; Pamplona, EUNSA, 1988
jueves, 23 de septiembre de 2010
ACTIVIDAD: TAPA PARA LIBRO DE LECTURA
Hace un tiempo hicimos esta actividad. (Falta el título porque mi scaner es chico)
La idea era diseñar una tapa adecuada para el libro de lectura, que sirviera además para conectar a una chica con su temática, más atractiva para varones.
La primera tapa resultó ser decorativa pero no decía nada sobre el contenido. Así que, la desechamos.
Finalmente, salió ésta después de encontrar una imagen en internet que nos gustó (Más abajo pongo también el modelo que tomamos de imágenes provistas por google), y de ver -¡con algunas partes censuradas!- ARN, el caballero templario.
Las "técnicas" para pintarla son las propuestas en el taller de Plástica: témperas para la figura humana y el suelo, tizas para el fondo, algunos retoques con lápiz de color y glitter plateado.
¡Esta actividad gustó mucho!
miércoles, 22 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
martes, 31 de agosto de 2010
LA FAMILIA EN LA EDUCACION
por Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata
"Los padres no pueden abdicar el derecho y el deber que tienen de ser los primeros responsables de la educación de sus hijos... La familia es la primera encargada de la educación de los hijos ... Tengan en cuenta que se trata de la libertad fundamental, que no se puede renunciar.
El Papa Benedicto XVI dice que la libertad de los padres respecto de la educación de sus hijos para que sean formados de acuerdo a sus propias convicciones es un dato irrenunciable. Es uno de esos principios a los cuales no se puede renunciar. La Iglesia siempre ha defendido esto y lo seguirá defendiendo y está dispuesta, entonces, a asistir a los padres de familia para que puedan prepararse ellos mismos a ejercer con responsabilidad este papel imprescindible."
Cuando se piensa en educación, se habla o se discute sobre este tema, se suele soslayar el papel de la familia.
La atención va dirigida al sistema educativo, a la escuela, y se piensa entonces en su funcionamiento, en sus exigencias, en sus defectos; sin embargo, si hablamos de educación, y no simplemente de instrucción, el papel de la familia es fundamental.
Por empezar: hay todo un tramo de la vida del niño que queda a responsabilidad de la familia en cuanto a la educación en los saberes y valores elementales, en su primer contacto con el mundo, en su primer ensayo de curso por la vida, antes de que vaya al colegio.
Algo análogo podríamos decir acerca de la educación religiosa, de la formación religiosa: antes que el niño o la niña entren en el sistema catequístico para completar la iniciación cristiana, si son bautizados han tenido que recibir apoyo y alimento de su fe, que es un don de la gracia, para que se vaya haciendo consciente y personal. Es en el hogar donde el niño debe aprender a rezar.
Con mayor razón, podríamos decir, cuando un niño o una niña inician el ciclo lectivo en una escuela, sobre todo en los primeros años, se requiere la atención, el acompañamiento, el compromiso permanente de la familia, la afectuosa vigilancia de la mamá o del papá. Es fundamental el acompañamiento del proceso educativo por parte de los padres.
Hoy día se puede registrar un defecto, una falla, en este punto. Suele haber padres abandónicos. No sé si se debe decir padres abandónicos o hijos abandónicos. Pero, en fin, de abandono se trata. Los chicos son depositados en la puerta de la escuela y los padres se desentienden de ellos. Sigamos con la analogía. Pasa lo mismo en la parroquia o en el colegio católico. En este campo hay un defecto a enmendar.
Por supuesto que la atención de los padres sobre el proceso educativo de sus hijos tiene que ir variando progresivamente a medida que crecen. En realidad todo camino educativo se convierte, en definitiva, en un camino de autoeducación, a medida que va despuntando la libertad del chico, que tiene que participar de un modo mucho más consciente, más personal, más activo. No es simplemente un sujeto paciente de la educación; tiene que ser siempre un protagonista y ese protagonismo va creciendo con los años.
Pero el papel de la familia no se puede soslayar nunca, y aquí hay algo que en la cultura actual –y no solamente en la Argentina, sino que pasa en muchos países del mundo- es necesario volver a atender con mucha diligencia porque sin el papel de la familia no hay educación plena.
Hay algunos ámbitos en los que esta presencia familiar, la presencia de los padres, es mucho más importante. Es absolutamente imprescindible. Pienso, por ejemplo, en nuevas asignaturas que han entrado en la currícula oficial, como Construcción de Ciudadanía o Educación Sexual. En estos temas, cuyos contenidos han sido formulados de una manera que no respeta siempre la convicción moral, religiosa, filosófica de las familias, hace falta una especial atención y cercanía de los padres.
Sobre todo pensemos en la escuela de gestión estatal, donde los chicos son instruidos en estas materias sin que sus padres sepan qué se les enseña. Esto no es posible. Los padres no pueden abdicar el derecho y el deber que tienen de ser los primeros responsables de la educación de sus hijos.
Aquí se ha producido en la opinión general una especie de corrimiento de responsabilidades. El papel del Estado es siempre subsidiario y sin embargo aquí pareciera que la subsidiariedad ha caído al revés y lo subsidiario es el papel de la familia. No es así. La familia es la primera encargada de la educación de los hijos y en estos casos, como he dicho, en temas en los cuales se juega la formación de la inteligencia, de la voluntad, la plasmación de una manera de ver el mundo, es imprescindible que los padres hagan valer su derecho y ejerciten su deber. Tengan en cuenta que se trata de la libertad fundamental, que no se puede renunciar.
El Papa Benedicto XVI dice que la libertad de los padres respecto de la educación de sus hijos para que sean formados de acuerdo a sus propias convicciones es un dato irrenunciable. Es uno de esos principios a los cuales no se puede renunciar. La Iglesia siempre ha defendido esto y lo seguirá defendiendo y está dispuesta, entonces, a asistir a los padres de familia para que puedan prepararse ellos mismos a ejercer con responsabilidad este papel imprescindible.
Alocución televisiva de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa “Claves para un mundo mejor” (28 de agosto de 2010)
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