

Hay algunos métodos
que proponen enseñar a leer a bebes (Como el Doman o Filadelfia)
La propuesta
consiste en mostrar carteles con las palabras y esperar la magia: su bebé
reconocerá las palabras, frases, etc. que le hayan sido mostradas.
El argumento
esgrimido es que, mientras más temprano se aprende algo, mejores resultados de
aprendizaje se tienen por la plasticidad cerebral. Si los niños aprenden a
hablar la propia lengua y lenguas extranjeras, simplemente por estar expuestos
a personas que hablan, en el caso de la lectura hay que exponer a los bebes a
las palabras escritas.
Esta corriente
desprecia las críticas que los métodos visuales han recibido, y afirma que, no
importa cómo, los niños leen.
Según Doman, el niño
“ha aprendido a dominar una de las más
complejas abstracciones con que tendrá que enfrentarse en la vida: sabe leer palabras. Solo tendrá que llegar
a dominar una abstracción mayor, correspondiente a las letras del alfabeto por
separado”.
Pero, ¿leen? ¿Es
verdad eso? ¿Qué es leer?
Leer no es reconocer
palabras completas, es decir, el dibujo
de la palabra. Al menos, eso no es leer en español (ni en inglés, ni en alemán, ni en ruso, ni en hebreo,
etc.), ni en ninguno de los idiomas alfabéticos. El sistema de escritura
alfabético (que es eso: un sistema de escritura usado por muchas lenguas)
representa sonidos con un grafismo. A diferencia de los sistemas pictográficos
o ideográficos, que usan dibujos de las cosas conocidas o símbolos de cada
concepto, el sistema alfabético
representa la combinación de sonidos de nuestras palabras habladas.
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Chino |
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Alfabetos http://www.proel.org/index.php?pagina=alfabetos/romano |
Un niño curioso y
despierto será capaz de recordar los dibujos de cosas conocidas (juguetes,
mamaderas, etc.) y, del mismo modo, imágenes de palabras y relacionarlas con lo
que oye, sobre todo si las aprendió jugando, pero necesitará muchas de ellas
para poder leer en el futuro a Cervantes, por ejemplo. Ese niño reconocerá su
nombre, los nombres de familiares, amigos, la palabra mamá, y muchas otras.
¿Pero cuántas? ¿Cuántas imágenes hay que reconocer y recordar para leer
comprensivamente textos difíciles, nuevos, sin ilustraciones, con palabras
desconocidas? Muchos chicos que aprendieron visualmente “inventan” palabras,
“leen” palabras parecidas que ya sabían y, por supuesto, no entienden. Tratan
de descubrir la palabra conocida y no descifran la nueva.
Los métodos visuales
ayudan a incorporar cierto vocabulario rápidamente cuando se inicia el aprendizaje
de otro idioma o cuando se busca simplemente que el ser humano siga consignas,
carteles, instrucciones, etc.
¿Se podrá leer la
Biblia, Cervantes, Shakespeare, Molière, Racine, Machado, Tolkien o García Lorca?
El mundo de la
cultura y de la literatura se les escapará a menos que descubran el secreto de
la escritura. Es un método que falla en el largo plazo.
Según las explicaciones
de Doman, “Es principio básico de todo
tipo de enseñanza que se debería comenzar por lo conocido y lo concreto para ir
progresando hacía lo nuevo y lo desconocido, y finalmente alcanzar lo
abstracto.” Esto es una verdad a medias aplicado a este método. Las
palabras completas escritas no son conocidas para un bebe; lo que es conocido
es el objeto real al que nombra y la palabra dicha, su sonido. En realidad,
estas palabras escritas son imágenes y en ese sentido son algo concreto.
Es verdad que se
debe ir de lo conocido y de lo más fácil a lo más difícil y desconocido. Lo que
no es cierto es que las palabras completas escritas sean lo más conocido ni lo
más fácil.
Algunas indicaciones
más que podrán desarrollarse:
ü El
método supone la teoría evolucionista: existió una filogénesis y los individuos
la reproducen en la ontogénesis. Mismo presupuesto sostenido por los cultores
de la “psicogénesis de la lecto-escritura”.
ü El
método confunde aprendizaje de contenido con aprendizaje de lenguaje. La
palabra escrita es una imagen concreta a partir de la cual podemos incorporar
contenidos. No es una base para aprender cómo leerse ella misma.
ü El
método confunde aprendizaje del habla con el de la lecto-escritura.
ü Se
da por supuesto que aprender el código alfabético es un paso subsiguiente a
retener la imagen de la palabra escrita.
ü Si
el método ayuda a niños que ya tienen alguna enfermedad o dificultad, no
se sigue de ello que pueda o deba utilizarse en los demás casos. Es una
extrapolación de lo enfermo a lo sano.
ü Se
sugiere a los padres que si no se apuran y les enseñan a leer de bebes a sus
hijos, los condicionarán para siempre.
Críticas a los métodos globales:
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